martes, 28 de diciembre de 2010

El falso " dios de Agade" taller historico 2005 (Jackeline Marcial)

El falso “dios de Agade”
Allí se encontraba a la luz de una vela frente a dos tablas de cerámica el viejo Turachadak, debatiendo entre el bien y la gloria que debía hacer. Era una noche tranquila para cualquier ciudadano de la antigua Mesopotamia, pero no para aquel escriba al que se le había encomendado que escribiera, la historia de un arrogante y pedante rey. Se le pidió que hablara del rey, como el mejor de todos los reyes que habían reinado en mesopotamia, que se le pusiera a la altura de un dios. Pero acaso podía aquel escriba, por mas fiel vasallo que fuera del rey, usar su reputación como cronista, y traicionar sus valores, contando aquella vil mentira.
Mesopotamia aquel pueblo humillado por Nram-sin. Un rey quien aunque lucho por conservar el imperio se auto nombro “rey de las cuatro regiones, rey del universo”. Y a quien sus vasallos se diriguian como el “dios de Agade”, fue el primer monarca que recibió ese nombramiento. A a aquel escriba de nombre Turachadak se le encargo que escribiera las azañas del rey. Pero la realidad e que en su interior este no deseaba ponerlo como un rey justo, si no como el cruel villano que era. Así que uso dos tablillas de cerámica y en una escribió las falsas proezas del rey, y de sus virtudes casi divinas, pero en la otra su conciencia se desbordo y escribió la verdadera historia, las atrocidades del rey. Turachadak le entrego una tablilla al rey., la que contenía la crónica del “dios de Agade”, pero la otra la que contenía la verdad, la guardo para si. Cuando Naram-sin leyo, la historia quedo encantado.
La versión de Turachadak donde el rey se describe como un magnifico monarca paso a la historia, y por siglos fue la historia conocida del rey Naram-sin. Debido a la magnitud y calidad de aquel relato, se le conoció, como el mejor rey que tuvo mesopotamia, aunque al final de su mandato mesopotamia tuvo algunas perdidas territoriales. Por otra parte aun latente en las profundidades de la tierra, en un cofre de hierro y cubierto de tela, se encontraba, relatada con detalles en escritura cuneiforme, la otra tabla de cerámica, donde se había relatado la verdadera historia del rey. En aquella antigua tabla de cerámica se contaba de múltiples asesinatos, despojos de terrenos, sin razón alguna, violaciones entre otras crueldades cometidas por Naram-sin.
Siglos mas tarde en una excavación, en Irak en el estado de Kirkut muy cerca de la frontera con Irán. El arqueólogo John Derrick, quien buscaba restos de la ostentosa ciudad de mesopotamia. Desenterró un cofre mohoso, muy antiguo. El arqueólogo dedujo según sus conocimientos, que por la forma de los grabados, el cofre debía ser efectivamente de la época mesopotamica. Dentro habían unas telas de seda muy antiguas. Estas telas contenían algo y la expectativa de John Derrick lo llevaba a pensar en cosas asombrosas, pero una sola pregunta estaba palpitante en su mente. Que contenia, aquel cofre?. Para su sorpresa, el cofre tenia una tabla de cerámica muy bien elaborada como las que usaban los escribas reales de mesopotamia. Lo que le pareció una rareza al arqueólogo es que la tabla se hubiera conservado casi intacta, por tantos siglos.
Y aquella historia de Turachadak, la que contenía la verdadera historia del rey. Se encontraba plasmada precisamente en aquella recién descubierta tablilla de cerámica. Los arqueólogos se llevaron el cofre y todo lo que contenía, para examinarlo con mayor cuidado. Fue una gran sorpresa para el viejo John Derrik, cuando encontró una historia de un rey malvado, injusto y demasiado severo con sus súbditos. Pero algo no estaba bien, aunque la reliquia estaba casi intacta, solo faltaban dos fragmentos, uno donde debía estar el nombre del rey y el otro donde debía estar el nombre del escriba. Pero con los conocimientos en marcha se descubrió que había un error, ya que el documento fue escrito para la época del rey Naram-sin. Y era imposible, que el rey del que hablaba el relato fuera el mismo. Ya que según el escriba mas confiable de la época Turachadak, este rey era u ejemplo de dignidad, integridad, respeto, justicia y valor. John Derrik y su compañero llegaron a la conclusión, de que aquel relato era solo alguna burla o venganza escrita por algún político frustrado. Y así muy a pesar del hallazgo, la historia real de Turachadak, quedo enterrada para siempre. La verdad murió con el y mesopotamia, y gracias a su relato y la otra verdad, hoy tenemos al “dios de Agade”(JMR)

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